martes, 23 de junio de 2009

Aniversario

FELICES 30 AÑOS
ESPIRITU Y CARISMA

domingo, 14 de junio de 2009

Las tres voces de la radio

La radio es sólo sonido, sólo voz.
Pero una voz triple:


  • La voz humana, expresada en palabras. Voces de locutores, de animadoras, artistas, periodistas, entrevistadoras y entrevistadas, reporteros y reporteados.

  • La voz de la naturaleza, del ambiente, los llamados efectos de sonido. Porque en el mundo, además de mujeres y hombres, también habla el viento y el mar. Hablan los animales, rugen los motores, chirrían las puertas. Aguza los oídos y escucharás a tu alrededor todo un escenario sonoro.
    Y la voz del corazón, que se expresa a través de la música. Melodías tristes y alegres, temas que pacifican y otros enervantes. Músicas con guitarra, con flautas o con tambores. Cada sentimiento humano tiene su ritmo y su cadencia. No hay más.

Con estas tres voces se preparan todos los platillos. Estos son los únicos ingredientes en la cocina radiofónica. La creatividad al combinar y recombinar estos tres elementos producirá los diferentes formatos. Palabras, efectos, música.

¿Cuál de las tres voces es más importante? Las tres.
Eliminar una debilitaría a las otras y empobrecería el lenguaje radiofónico. Igual que un pintor sin azules o rojos en la paleta, la seducción de la radio no se logrará sin explotar todas sus posibilidades sonoras, sin un empleo original de la triple voz mencionada.

Música, palabras, efectos. Lamentablemente, muchas emisoras han separado lo que el oído unió. Palabras secas, por un lado. Canciones por otro. Y los efectos prácticamente desaparecidos.

Sin embargo, no hay programa de radio que no se enriquezca usando las tres voces de la radio. En un informativo, en una revista, en un reportaje y hasta en un spot, podemos echar mano de efectos, música y palabras para dinamizar el formato. Las palabras mandan. Las palabras humanas son las principales portadoras del mensaje. Pero estas palabras ganan “color” con los efectos. No es lo mismo hablar de la guerra que escuchar el ruido de las bombas. La música pone el “calor”, las emociones. ¿Qué sería de una escena de amor sin unas notas musicales en segundo plano? ¿Cuánto ganaría un editorial sobre el derecho a vivir en paz con el Himno de la Alegría de fondo? Efectos, música, palabras. Tres códigos complementarios para hablar a la imaginación de la audiencia.

Recursos sonoros que embellecen los programas de radio


Los noticieros de antes tenían campanitas, timbres, separadores musicales.
En las radionovelas se escuchaban suspiros. Y en los espacios cómicos, risas.

¿Cuándo y por qué perdimos esos recursos sonoros que embellecen los programas radiofónicos?
De acuerdo, las campanas ya pasaron de moda. Pero, ¿no podemos imaginar otras formas creativas para dar brillo a nuestros programas, especialmente, a las radiorevistas?

Los embellecedores son como las cerezas del pastel. A nivel gráfico, si yo pongo ahora una capto tu atención y hasta tu simpatía. ¿O no? Pues hagamos lo mismo con los sonidos.

Podemos colorear un programa con aplausos o abucheos. Con silbidos, ronroneos y tarareos. Podemos meter chillidos histéricos cuando entra una canción de moda. Incluir carcajadas o ronquidos, según el talante del animador. En fin, valen todas las greguerías y tantarantanes que se nos ocurran.

A estas expresiones que podemos hacer con la boca, se suman los efectos loquísimos que conseguimos con cualquier sintetizador. Ráfagas, tableteos, diapasones, notas musicales que subrayan una frase del animador o animadora, toda una batería de sonidos para dinamizar el programa y que el sentido común nos dirá dónde emplearlos. Están, además, frases súper breves que ambientan la conducción del programa. Puede ser una voz inesperada que pide la hora a la animadora. Puede ser un extraterrestre que felicita al locutor o un monito que se ríe de él. Una picardía que apenas se percibe. Una exclamación jocosa grabada con una abuelita, con un joven, con una niñita que “interrumpe” para solicitar una canción.

Podemos incorporar expresiones, jergas, refranes, palabritas de moda, malabarismos del lenguaje. Todos estos embellecedores (siempre y cuando sean simpáticos y no burlas o chabacanadas) los tendremos listos en la computadora. Quien lleve la operación técnica se encargará de administrarlos. Recomendamos usar, no abusar.

Si pones demasiados embellecedores, aburres o enloqueces. Si hay demasiadas cerezas en el pastel, pierde la gracia. ¿Son detalles? Claro que sí. Y esos “acabados” marcan, muchas veces, la diferencia.

Los 3 géneros de la radio

Los tres géneros fundacionales de la producción radiofónica son: DRAMÁTICO, PERIODÍSTICO y MUSICAL.

Sin descuidar las otras dos perspectivas de clasificación —intenciones y públicos— vamos a acercarnos un poco más a estos tres grandes géneros que han articulado el trabajo de la radiodifusión desde sus inicios.

GÉNERO DRAMÁTICO:tiene relación con los valores, con la ética. ¿Quién tuvo la culpa, quién tiene la razón? ¿Quién es el malo y quién el bueno? El drama es un género de “ficción”. Muchas veces se inspira en hechos reales, pero trabaja con “lo que podría pasar”. Eso sí, aunque estemos en el terreno de la imaginación, la acción que se representa debe ser “verosímil”, pudo haber pasado. Debe ser creíble.

En cuanto a los FORMATOS, el género dramático abarca bastantes y variados: - En la FORMA TEATRAL, tenemos los radioteatros, radionovelas, series, sociodramas, sketches cómicos, personificaciones, escenas, diálogos y monólogos de personajes… - En la FORMA NARRATIVA, están los cuentos, leyendas, tradiciones, mitos, fábulas, parábolas, relatos históricos, chistes… -

En las FORMAS COMBINADAS (cuando se cruza con otros géneros), aparecen las noticias dramatizadas, cartas dramatizadas, poemas vivos, historias de canciones y radioclips, testimonios con reconstrucción de hechos…



GÉNERO PERIODÍSTICO: se vincula con la realidad, con los acontecimientos concretos. ¿A quién le ocurrió qué? La noticia quiere alcanzar la verdad de los hechos. Estamos ante un género documental: se muestra y se demuestra “lo que ha pasado”.

La información que se presenta debe ser “verídica”. El género periodístico también abarca muchos FORMATOS:
- En el PERIODISMO INFORMATIVO están las notas simples y ampliadas, crónicas, semblanzas, boletines, entrevistas individuales y colectivas, ruedas de prensa, reportes y corresponsalías…
- En el PERIODISMO DE OPINIÓN tenemos comentarios y editoriales, debates, paneles y mesas redondas, encuestas, entrevistas de profundidad, charlas, tertulias, polémicas…
- En el PERIODISMO INTERPRETATIVO y de INVESTIGACIÓN el formato que más se trabaja es el reportaje. - En el PERIODISMO DE INTERMEDIACIÓN son los programas de denuncias, altamente interactivos, los que prevalecen.



GÉNERO MUSICAL: Si los géneros anteriores se ocupaban de la bondad y la verdad, el género musical tiene relación con la belleza, con la estética, la expresión más pura y espontánea de los sentimientos. ¿Qué motivos no se motivan con unos melancólicos acordes? ¿Qué amor no se canta, qué despecho no se transforma en tango o en ranchera?

El género musical se puede dividir en diferentes SUBGÉNEROS, los mismos que sirven para clasificar ordinariamente nuestras discotecas: MÚSICA POPULAR, CLÁSICA, MODERNA, BAILABLE, FOLKLÓRICA, INSTRUMENTAL, INFANTIL, RELIGIOSA… También son múltiples son los FORMATOS del género musical: programas de variedades musicales, estrenos, música del recuerdo, programas de un solo ritmo, programas de un solo intérprete, recitales, festivales, rankings, complacencias…